¿Vale la pena emigrar a Argentina? Carta abierta a los emigrantes

Articulo de www.jlbustillos.com

 

Frecuentemente me preguntan ¿cómo es Argentina? ¿vale la pena emigrar a Argentina? ¿si me voy, qué voy a encontrar allá? son preguntas válidas que provienen del miedo en su gran mayoría, pero una respuesta larga no es suficiente para explicarlo.

Comenzaré por explicar una -de las posiblemente cientos de razones- que me hicieron decidirme por Argentina como un destino adecuado para emigrar; como ya muchos saben soy Licenciado en Comunicación Social con una fuerte inclinación al Marketing Digital y sin duda este país es uno de los pocos (con esto quiero decir que seguro que hay algunos otros) cuyo desarrollo en el área del diseño y del marketing es muy atractiva para quienes queremos seguir descubriendo y conociendo sobre este mundo.

También es sede a nivel latinoamericano de algunas de las compañías más importantes en el mundo, como Google, Facebook, Sony Music, Universal Music, entre otras, lo que me hace pensar aún más que el marketing digital en Argentina pronto se desarrollará de y evolucionará de maneras que todavía no podría imaginar, así que me pareció un buen punto para iniciar.

La política Argenta

Cuando tomé la decisión de mudarme de país y comencé a decirle a mis amigos y conocidos que el lugar elegido era Argentina, la cara de repudio total de mis paisanos, amigos y familiares era digna de ser grabada; claro y no los culpo “La Kirchner” aún estaba en el poder y no había ni esperanzas que se fuera por lo menos en un buen rato más, sin embargo para mí en ese momento había muy pocas otras opciones -no quiero entrar en detalles con los demás países-.

La gente me repetía una y otra vez que “Argentina está igual que Venezuela”, “tú estás loco, vas a quedar en las mismas”, “no vas a poder progresar” y NO, NO y NO, pero como si hay algo que me caracteriza es llevarle la contraria a la gente y GANAR (sí, soy muy terco cuando quiero lograr algo) sencillamente dejé de oír lo que decía la gente y me vine haciendo caso omiso.

Obviamente cuando llegue los mismos argentinos te hablaban pestes en la calle de la situación, se quejaban por doquier de lo que Cristina hacía o dejaba de hacer -con el tiempo aprendí que los argentinos se iban a quejar por todo, no importa en qué situación estuvieran- y después de un año viviendo aquí hubo un cambio de gobierno que aparentemente resolvería muchas de las situaciones que “La Kirchner” empeoró con el paso de los años.
Pero como era de esperarse una “enfermedad” que se gestó por más de 8 años no se iba a “curar” de un día para el otro, (muchos argentinos que me lean dirán que soy “Macrista” pero no, ni eso ni socialista) pero sí es verdad y no puedo negarlo, que cuando perdió el candidato de Cristina (Daniel Scioli, quién seguiría su tendencia socialista), sentí un alivio que no tiene descripción, fue una mañana muy liviana, la gente estaba muy callada -pero eso no duró mucho- a penas unos días después de ganar Macri, los argentinos comenzaron a protestar y a cortar avenidas por las primeras decisiones políticas que tomó este nuevo gobierno, pero creo que al terminar este mandato, habrá hecho algunas cosas que van a ayudar a todos los que vivimos aquí, tanto argentinos como extranjeros.

Pero vamos con lo importante ¿qué tal la economía?

Esta es la pregunta del millón, ciertamente han habido duros golpes en la economía del país -más concretamente, mi bolsillo ha sentido un coñazo- en efecto un cambio brusco en las políticas económicas traerá como consecuencia un tambaleo en las bases económicas del país -no lo olviden, parece Europa pero seguimos en Latinoamérica-.

La liberación del dólar, tuvo que ser el golpe más duro que le ocurrió a la economía Argentina en la última década, pero era más que necesario -y si no me creen miren el ejemplo Venezolano- y como era de esperarse esta medida trajo un aumento de precios de todo, de la luz, del agua, de los impuestos, de la comida en fin de absolutamente todo, pero en menos de 6 meses ya la moneda se había equilibrado con el dólar, los precios se habían acomodado en un tope y el poder adquisitivo no se vio gravemente afectado, por suerte.

Mi sueldo mínimo me alcanza para comprar comida y para pagar una parte del alquiler de mi casa (tomen en cuenta, que si van a pagar una habitación y comida para una sola persona, alcanza justo) pero después de trabajar duro, MUY DURO, puedes pagar un apartamento, comprar muebles y pagar los servicios y aún después de eso tener algo de dinero para ahorrar o salir a disfrutar.

El hecho es que al final todo dependerá de ti y de lo duro que trabajes, de tus ganas de salir adelante y de lo que quieres lograr en la vida, así que no te quedes pensando si podrías, solo demuéstrale a los demás que sí se puede emigrar y ser exitoso, porque para mí ha valido la pena cada día de trabajo que he tenido que pasar para poder decirles que venirme ha sido la mejor decisión que he tomado hasta hoy.

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